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domingo, 25 de marzo de 2012

Bricojuegos: Target Earth






Hace un tiempo, le eché el ojo al Target Earth, un juego de tablero en el que tenemos que derrotar a los extraterrestres que invaden a la Tierra (¿cómo no?) y que era parecidísimo a una saga noventera de juegos para ordenador llamada X-Com.


La gracia del juego de ordenador estaba principalmente en que éste se componía de dos modos de juegos diferenciados, uno en el que controlabas a la alianza en el mundo entero, construyendo tus bases e investigando tecnología tanto alienígena como militar. Y la otra en la que, cuando se producían ataques de los alienígenas, tenías que enviar a tus equipos de soldados y derrotarlos en un sistema de estrategia isométrica. Era en estos combates dónde encontrabas nuevas armas y restos de tecnología que después podías investigar en la vertiente anteriormente indicada para así mejorar a la alianza contra los aliens.


Este sistema ha sido muy bien llevado al juego de tablero (aunque no se diga en ningún sitio que realmente está basado en este juego, pero todos lo sabemos). Ya que por un lado la alianza, es decir, todos los jugadores tienen que intentar ponerse de acuerdo en qué tecnologías mejorar y en que invertir el dinero para después poder afrontar los ataques alienígienas, que a medida que avanza el juego, son más difíciles.


Aunque el juego tiene un montón de reglas y fases de turnos, la mayoría se desarrollan de una manera bastante rápida, y es en la fase de combate donde se "ralentiza" un poco más. Sobre todo teniendo en cuenta que hasta que le coges el truco al jodido no sabes por dónde agarrarlo. Que enrevesado es el maldito...


Además, cuando ya se controle bastante el sistema de juego, o si se apetece algo un poco menos cooperativo, tiene un sistema avanzado en el que si bien el objetivo es conseguir que la alianza gane a los alienígenas, cada jugador tiene sus propios objetivos (algunos secretos y otros totalmente a la vista) que le permiten hacerse con el control de la alianza al final del juego y proclamarse como vencedor... Con las consecuentes burlas hacia sus compañeros (que noooo, que esto no se hace, que está muy mal visto...).


En definitiva un juego cooperativo para echar muy buenos ratos.


Crítica del juego por Seoman.


Bueno, ahora viene cuando me emociono yo. Este juego tiene cantidad de material el cual se podría apañar, organizar y demás con bolsitas de plastiquete con zip de (¡adivinad!) los chinos.
Pero actualmente, gracias a mi madre y mi suegra, tengo una máquina de coser y ciertos conocimientos para manejarla. Así que sólo tenía que encontrar tela baratucha para hacer bolistas. 

En una de esas casualidades, paseando por Ikea, fui a visitar la sección de telas, mientras las toquiñeaba, pasé por la sección de cortinas paneladas, dónde ví la solución: Rollos de panel japonés de 60cm de ancho por 3 metros de largo.

Es una tela semi transparente, muy fácil de coser que además, y muy importante, ¡¡no se deshilacha!! Con lo que no hace falta rematar :P

Con un poquito de fieltro negro, acabé de apañar dos bolsas opacas que se necesitan para sacar aleatoriamente países y aliens (en el juego ponen cómo solución boles de los cereales, pero mi idea es mucho más fashion XD) y una funda para las cartas.

Como veis, el juego lleva cantidad de tokens. No me he parado a contarlas, pero os aseguro que por eso el juego pesa lo suyo.

Parte buena de este juego, la impresión es muy chula, todos los tokens tienen un acabado satinado, además de las láminas de personajes y tableros. Punto en contra, estos últimos son demasiado finos, el gramaje que utilizan a mi parecer es demasiado ligero, con lo cual la calidad de las láminas tiene una consistencia endeble. También otro fallito desde mi punto de vista es que todas las traseras son en blanco y no me acaba de convencer porque se guarrea muchísimo.

Las láminas de personajes las apañé del siguiente modo:

Las pegué a una cartulina de 600 g, con lo que si te has de mover con tu tablero por cualquier razón, ahora está tieso cómo una mala cosa.

En cambio, el tablero de investigación lo pegué a un cartón grueso que sirve cómo láminas de lienzo que encontré en unos chinos.

Quise pegarlo sobre cartón pluma, pero me salía más caro el collar que el perro.

Luego, gracias a la BGG, me hice con unas mejoras para el juego:

Todo estaba en iglés, idea original de ScottE, así que con ayuda de mi marido que las tradujo, yo las maqueté al castellano.

La "guía rápida" para ayudarnos en el juego.

La rueda de ingresos y fondos de la Alianza. El contador que lleva el tablero de investigación me parece la cosa más liosa del mundo mundial.

Por último, unas pegatinas la mar de apañadas para las traseras de los tokens, sobre todo para identificarlos mejor tanto los de la base cómo los aliens.

Aquí el archivo subido a la BGG.


Así que, con todas las mejoras hechas, la cajita del juego pesa la friolera de 1,6 kilos... (pero no os asustéis, ya pesaba lo suyo antes XD XD XD).


Ale, ya tenéis un Bricojuego más :P

miércoles, 1 de febrero de 2012

Bricojuegos, el comienzo.

Bricojuegos: Dícese de aquellas manualidades que sirven para ocupar tiempo ocioso en casa dedicándolo a hacer tokens de fimo, o marcadores de iniciativa, o pintar figuritas que vienen en colores planos o cualquier cosa que haga más molón tu juego y con todo aquello que se disponga en casa para "tunear" los juegos de mesa.

Seo y yo somos novatos en el mundo de los juegos, empezamos hará cosa de un año largo, porque veíamos juegos que parecían tener una pinta brutal, pero era mínimo tres jugadores. Claro, siendo dos, está difícil jugar a un juego de tres. Así que Seo buscó a ver si había alguna asociación o club cerquita de casa y, ¡ta-da! Nos apuntamos al Club Runa, dónde vamos prácticamente todos los viernes por la tarde.

Allí hemos conocido gente súper maja que nos ha descubierto todo un mundo lleno de incontables piececitas de colores, quebraderos de cabeza con las bolsas de plastiquete que no entran todos los tokens, que una vez que desprecintas y sacas de la caja, volver a meterlo es una odisea...

Y descubrí también que soy una viciada a tunear juegos. Que molarían más los juegos si se pintan las figuritas; que si en la BoardGameGeek hay alguna pijada estilo DIY (Do It Yourself) que se pueda imprimir, cortar y enfundar, lo hago; y sobre todo, que unas bolsitas de plástico no me convencen, las he de hacer de tela cosida a máquina (gracias a mi madre que me regaló una máquina de coser y a mi suegra que me enseño a enhebrarla XD). 

Con esta explicación (laaaarga, lo sé... soy un poco cansina) doy paso a mi último bricojuego, del que estoy bastante orgullosa. Más adelante enseñaré otros que tengo un poco más antiguos, pero es que este casi que ha sido una remodelación completa y añadidos varias pijotadas con el que el juego sigue siendo genial, pero mucho más fardón.

Bricojuego - Épica: Edades oscuras.



Este juego nos lo vendieron en el FRIKIGORDO 2011, en una demostración del mismo. Me entretuvo bastante, adoro el apartado gráfico y aunque al principio es algo complicado, es un juego que engancha.

Lo maaaaalo, es que viene en una cajita, muy mona eso sí, de cartoncillo tipo caja de cereales, en la que las cartas bailan a su bola dentro, junto con las instrucciones. 

Una carencia que tiene este juego es que para contar los daños, hacen falta marcadores. Obviamente, el juego no los trae, pero yo me hice unos tope apañaos, con las piedrecitas (pequeñas de 1,5 cm) que venden en los multiprecios (o los chinos de toda la vida) que cuesta entre 0,60€ y 1€. Cómo la bolsa que llevaba era una rejilla de plástico muy cutre, cosí alegremente una bolsa de terciopelo (atención: para futuros bricojuegos el terciopelo se le engancha la pelusa cómo si de un imán se tratara XD XD):

Mis contadores de daño:
naranjas 5 puntos y los azules 1 punto.

También es importante en este juego marcar la iniciativa, porque de ello depende que ganes o pierdas, así que podría haber utilizado una de esas piedrecitas, ¿verdad? Nooooo... Soy rebuscada por naturaleza, así que vectoricé el logo tribal de Épica y me hice un marcador de iniciativa con otras piedrecitas también del multiprecio, pero esta vez incoloras y de unos 3 cm.

Tan fácil cómo imprimir el motivo, ponerle cola blanca sobre el papel, pegar la piedra encima, dejar que seque toda una noche y al día siguiente, recortar el exceso con cutter.
Se me ocurrió uno decorarlo con fimo y luego meterlo al horno, el papel se oscureció ligeramente, pero mira que bonicos:



Y bueno, el defecto más gordo que le veo al juego es la caja tan endeble que tiene, porque es casi imposible organizar las cartas sin que se mezclen, así que cómo hace un tiempo en un Amigo Invisible me regalaron una caja de esterilla de bambú (parecida a esta) me dije, ¿y si me hago yo una cajita del estilo para guardar el juego con todas las chorri-monadas que le haga? 
Presta y rauda me acerqué al multiprecio (sí, soy una adicta a los chinos, ¿qué pasa? XD)a ver si veía una de color negro a lo que le sumas dos rectángulos de madera de 7,5cm x 11,5cm y... et voilà! 


Las cartas están organizadas 
con separadores de colores
metidas dentro de una caja de corbatas 
(sí, adivinásteis, de los chinos).


La caja cerrada, ¿a que es mona?


Y esto sólo para fardar,
detalle en fimo del logo tribal.
Tooooda una tarde dale que te pego.
¡Quedó super chulo! (Toma modestia... ¬¬)


Y aquí acaba mi bricojuego más radical, espero que hayáis disfrutado viéndolo casi tanto cómo yo haciéndolo.

Nos leemos ;)